Jardineria



Aunque mi búsqueda de un banco alrededor de un árbol no ha ofrecido ningún nuevo resultado destacable en el camino estoy haciendo algunos descubrimientos bastante interesantes, como estos muebles que os enseño hoy, a los que sinceramente no recuerdo muy bien cómo he llegado.
Están hechos de poly lumber, un polietileno reciclado de alta densidad procedente de los envases usados de leche, agua y zumos que ofrece numerosas ventajas en cuanto a durabilidad y mantenimiento.
Su estética y su tacto son similares a los de la madera, pero el material en que están fabricados hace que no sea necesario ningún tipo de mantenimiento, lijados, aplicación de aceites o pinturas como en los muebles de madera tradicionales. No se rajan y resisten perfectamente las inclemencias del tiempo, por lo que no requieren almacenamiento y pueden permanecer en el exterior sin fundas de protección.

Los muebles están fabricados en Norteamérica, Lewisburg, y eso se deja traslucir por su diseño tradicional, como el columpio para el porche o las mecedoras típìcas de las casas coloniales.

No sólo hay bancos, sillones y sillas, también reposapiés y mesas que están disponibles en seis colores diferentes: dos tonos de madera, blanco, verde, gris y rojo.

Los precios son bastante asequibles. Por ejemplo el columpio para el porche que veíamos en portada cuesta 261,00 dólares y este banco verde de arriba 437,00. La verdad, aunque tengamos que añadirle los gastos de envío, me parece una buenísima inversión para unos muebles que prometen tan larga y cómoda vida.
Más información | Poly Outdoor furniture



Sin ningún producto químico, sólo tendrás que sustituir las bombillas de tu terraza, porche o jardín por estas otras – que son además de bajo consumo – para disfrutar, sin miedo a las picaduras, de tus cenas de verano. Aunque se escapa a mis conocimientos, la explicación científica que dan parece bastante convincente.
“La innovadora tecnología de esta lámpara se basa en el espectro de luz que emite para no atraer a los mosquitos. Los mosquitos tienen un espectro de visión diferente al de los humanos y son atraídos por la luz ultravioleta (UV) del espectro. Los pigmentos luminosos amarillos de la lámpara filtran los rayos UV y crean una longitud de onda de luz que mantiene a los mosquitos alejados. Es una frecuencia de luz que ellos no pueden ver”.
A continuación vemos el diagrama del espectro al que se hace referencia.

Parece que ser que la gente del campo ya ponía cristales amarillos en las bombillas del exterior para que no se acercaran los mosquitos. No sé, en cualquier caso ya están disponibles en la mayoría de los establecimientos así que yo, este año, por 13 euros no voy a permitir que me sigan picando.
Vía | Ecoinventos
Más información | Radarcan
En Decoesfera | Especial Verano 2008



